Inteligencia emocional es la capacidad de responder de manera adecuada,
utilizando nuestros mejores recursos, a las diferentes situaciones que
nos plantea la vida.
Nacemos con determinado coeficiente intelectual que marca cierto tipo
de inteligencia que nos va a acompañar durante la vida. Este coeficiente
no se altera y, de acuerdo con el número, nos dará mayores o menores
posibilidades frente a la resolución tipos de problemas.
En cambio el coeficiente de inteligencia emocional sí puede desarrollarse
y éste es el que nos sirve para alcanzar esa excelente calidad de vida
que todos ansiamos y, demás está decirlo, todos nos merecemos.
¿Por qué algunas personas con alto coeficiente intelectual y que se destacan
en su profesión no pueden aplicar esta inteligencia en su vida privada,
que va a la deriva, del sufrimiento al fracaso? ¿Y por qué otras con un
alto coeficiente intelectual terminan trabajando para otras con un CI
más bajo, pero que saben conectarse, influir y relacionar mejor? La respuesta
está en las emociones y en la capacidad para entenderlas y manejarlas.
Descubre cómo incorporar estas herramientas de manera sencilla e inmediata
en tu vida y en la de tus equipos de trabajo.